El recorte de Trump a la ayuda militar de Ucrania podría dejar a millones de civiles expuestos a los misiles balísticos rusos
Por Ivana Kottasová, CNN
Ucrania solo tiene una forma de protegerse contra los misiles balísticos más potentes de Rusia: los sistemas de defensa Patriot de fabricación estadounidense. Ahora que Estados Unidos ha suspendido los envíos de material militar a Kyiv, pronto podrían quedarse sin munición.
Kyiv y sus aliados se apresuran a idear un plan después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, suspendiera el lunes los envíos militares a Ucrania, tras su acalorada reunión en la Oficina Oval con su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky, la semana pasada.
La medida puede tener consecuencias devastadoras para Ucrania. Sin embargo, gran parte del equipo militar estadounidense que utilizan los ucranianos en el campo de batalla puede obtenerse en otros lugares, producirse en el país o sustituirse por alternativas, aunque existen serias dudas sobre si los aliados de Ucrania podrían permitirse alguna vez igualar lo que Estados Unidos estaba proporcionando.
Sin embargo, el mayor desafío para Ucrania es la posible pérdida de los sistemas de defensa antiaérea Patriot, de fabricación estadounidense, que actualmente son insustituibles. Los soldados ucranianos dijeron a CNN que su mayor preocupación inmediata no es el impacto de los recortes en el frente, sino la falta de misiles Patriot que protejan a sus familias y seres queridos en las ciudades ucranianas.
“Estados Unidos tiene la licencia de los sistemas de misiles Patriot, así como de su producción, lo que hace muy difícil que varios países europeos puedan volver a fabricarlos”, declaró Kateryna Stepanenko, analista y jefa adjunta del equipo ruso del Instituto para el Estudio de la Guerra, un observatorio de conflictos con sede en Estados Unidos.
Los Patriots son la crème de la crème de los equipos suministrados por Estados Unidos a Ucrania y desempeñan un papel crucial en las defensas aéreas ucranianas.
Por eso, el riesgo de perderlos ha sembrado el pánico entre las autoridades ucranianas.
“Se trata del único sistema capaz de hacer frente a los misiles balísticos rusos. El riesgo está relacionado con el suministro de Patriots, tanto en términos de reparaciones y mantenimiento como de munición para proteger a Ucrania de los misiles balísticos”, declaró el martes el primer ministro del país, Denys Shmyhal.
“Podemos destruir todos los demás medios de aterrorización de Ucrania por parte de Rusia con lo que tenemos en Ucrania, fabricado aquí o recibido de nuestros socios”, añadió Shmyhal.
Rusia ha estado lanzando oleadas de misiles balísticos y de crucero hacia Ucrania con regularidad, y ha estado atacando ciudades, infraestructuras energéticas y objetivos civiles semanalmente. El verano pasado lanzó un misil de crucero contra un hospital infantil de Kyiv.
Los misiles balísticos siguen una trayectoria curva que los saca de la atmósfera terrestre, antes de volver a sumergirse en ella y alcanzar su objetivo. Viajan a velocidades extremadamente altas, lo que los hace muy difíciles de interceptar.
Por su parte, los misiles de crucero son vehículos no tripulados propulsados por motores a reacción, como los aviones, que pueden lanzarse desde tierra, mar o aire. Son difíciles de detectar porque suelen ser más pequeños y vuelan bajo, y algunos también pueden desplazarse a gran velocidad.
Al mismo tiempo, Moscú ha ido aumentando sus arsenales a una tasa que Ucrania no puede seguir. Rusia fabrica más municiones y las adquiere de aliados como Irán y Corea del Norte.
No está claro cuántos misiles tiene Ucrania en sus arsenales y si ya están en camino más suministros de Estados Unidos.
Un funcionario ucraniano declaró el martes a CNN que las reservas de misiles Patriot de Kyiv podrían agotarse en cuestión de semanas.
Los soldados ucranianos en el frente también se apresuraron a señalar los Patriots como una pieza clave del equipo que Ucrania no puede permitirse perder.
“Nuestro punto débil son los misiles de defensa antiaérea, los Patriots”, declaró Yegor Firsov, sargento jefe de un pelotón de ataque con drones. “Incluso a nosotros, los militares, nos gustaría que nuestras familias, nuestra retaguardia, estuvieran protegidas en la medida de lo posible cuando servimos en primera línea”, afirmó.
Los Patriot, en uso desde hace casi 40 años, están ampliamente considerados como uno de los mejores sistemas de defensa antiaérea. Son capaces de derribar misiles de crucero e hipersónicos, misiles balísticos de corto alcance y aviones.
Su eficacia los convierte en un objetivo clave para Moscú: el ejército ruso ha atacado los sistemas en varias ocasiones.
Zelensky afirmó en el pasado que Ucrania necesitaría unos 25 sistemas Patriot para defender eficazmente su espacio aéreo.
En la actualidad dispone de aproximadamente media docena, aunque el número exacto y su ubicación son secretos celosamente guardados.
En un principio, Estados Unidos se mostró reacio a suministrar los Patriot a Ucrania, y solo accedió tras meses de ataques aéreos rusos casi diarios contra objetivos civiles ucranianos.
Las primeras baterías llegaron a Ucrania unos 14 meses después de que Rusia lanzara su invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, y desde entonces se han convertido en una parte integral de las defensas aéreas de Ucrania.
Funcionarios ucranianos han dicho anteriormente que el país recibió tres sistemas de EE.UU., uno de Alemania, uno de los Países Bajos y uno de Rumania.
Se sabe que más de una docena de países poseen sistemas Patriot, entre ellos Grecia, Arabia Saudita, Polonia y Corea del Sur, pero se han mostrado reacios a enviarlas a Ucrania debido a las amenazas a las que ellos mismos se enfrentan.
Los analistas afirman que el ejército ucraniano ha estado utilizando los Patriots de forma extremadamente eficaz, derribando misiles que Moscú afirmaba que eran imposibles de interceptar, como los misiles balísticos Kinzhal.
Pero esto tiene un costo enorme.
Con un costo estimado de unos US$ 1.100 millones por cada sistema, los Patriots son, por mucho, el equipo más caro enviado por los aliados a Ucrania.
Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, los misiles Patriot cuestan unos US$ 4 millones cada uno, un precio increíblemente alto.
Existen algunos sistemas alternativos, como NASAMS e IRIS-T, que han demostrado su eficacia contra misiles de crucero y drones, pero no pueden equipararse a los Patriot en lo que respecta a la protección contra misiles hipersónicos y balísticos avanzados.
Un arma que podría sustituir a los Patriot es el sistema de defensa aérea SAMP/T de Eurosam, un fabricante europeo. Ucrania necesitaría muchos más de estos sistemas para que fueran tan eficaces como los Patriot, y actualmente existen importantes problemas de suministro del sistema.
Resolver los problemas de suministro será clave para que Europa intervenga y proporcione más ayuda a Ucrania. Aunque los Patriot son los sistemas clave que más preocupan a Ucrania a corto plazo, la magnitud y amplitud de la ayuda procedente de Estados Unidos significa que es probable que pronto surjan otros problemas.
Estados Unidos había estado suministrando a Ucrania munición de artillería, vehículos blindados, obuses y sistemas de misiles como HIMARS y ATACMS.
“Los Patriot son el tema principal, pero más allá de eso es lo que llamamos los ‘suministros invisibles’”, dijo a CNN Mark Geleotti, un destacado analista de Rusia.
“Si pensamos en los tanques M1 Abrams y en los vehículos blindados de combate Bradley, que han sido muy útiles en el frente, si los ucranianos se quedan sin existencias o piezas de repuesto, incluso cuando se produzca una avería relativamente menor, y estas cosas necesitan mucho mantenimiento y se averían mucho, tendrán que ser retirados de la línea”, añadió.
Según el Instituto Kiel, que supervisa la ayuda a Ucrania, los suministros militares procedentes de Europa son comparables a los de Estados Unidos.
Zelensky ha declarado que la producción nacional cubre aproximadamente el 30% de las necesidades de Ucrania.
The-CNN-Wire
™ & © 2025 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.