¿Cómo fue el drama en ActBlue y por qué algunos demócratas temen que esto pueda costarles caro en las elecciones intermedias?
Por Fredreka Schouten y Annie Grayer, CNN
Un sábado por la mañana del año pasado, varios abogados y ejecutivos de ActBlue, que es la principal plataforma de recaudación de fondos en línea del Partido Demócrata, se reunieron en una videollamada para discutir un asunto delicado con la presidenta y CEO de la organización.
Una investigación realizada por un bufete de abogados externo planteó dudas sobre si ActBlue siempre había tomado las medidas para detener las contribuciones extranjeras ilegales que Regina Wallace-Jones le había dicho al Congreso que sí había tomado.
Se instó a Wallace-Jones a alertar a la junta directiva de ActBlue sobre una posible vulnerabilidad legal. Sin embargo, según personas familiarizadas con la conversación, Wallace-Jones rechazó rotundamente la idea.
“Me niego a que usted presente esta información ante la junta”, dijo, según una fuente.
El enfrentamiento causó la rápida salida de varios empleados clave de ActBlue y una serie de acontecimientos cuyas repercusiones se sienten en las campañas demócratas más de un año después. Ha reavivado las investigaciones de los republicanos en el Capitolio, quienes han intentado presentar a ActBlue como un canal para el financiamiento extranjero.
Entre los demócratas a nivel nacional, que están preocupados por contrarrestar la avalancha de gastos vinculados a los republicanos en las elecciones de mitad de mandato, existen inquietudes latentes sobre el futuro de ActBlue y el estilo de gestión de su líder.
Quienes hayan realizado donaciones en línea a candidatos demócratas en los últimos años probablemente lo hicieron a través de ActBlue. En un ciclo electoral de mitad de mandato, donde los grupos republicanos a nivel nacional tienen la capacidad de gastar más que sus contrapartes demócratas, cualquier interrupción en ActBlue afectaría a miles de campañas del partido que dependen de pequeñas donaciones para mantenerse a flote.
“Para quienes trabajamos en el ecosistema demócrata, ha sido un llamado de atención darnos cuenta de que tenemos un proveedor demasiado importante como para poder prescindir de él, en efecto”, dijo un estratega demócrata que anima a las campañas a utilizar más plataformas de recaudación de fondos. “Y hemos tenido que lidiar con eso”.
ActBlue defendió a Wallace-Jones, quien declinó ser entrevistada, y rechazó la descripción de cómo manejó la reunión con los abogados. La portavoz de la organización, De’Andra Roberts LaBoo, declaró que la directora ejecutiva ha mantenido a la junta al tanto de “todas las novedades importantes” durante su gestión.
“Me contrataron en 2023 para expandir nuestra organización, impulsada por una misión y centrada en la tecnología, con el fin de apoyar a más candidatos, causas y donantes de pequeñas cantidades”, declaró Wallace-Jones en un comunicado de ActBlue. “Hemos logrado transformar la organización, pasando de ser una startup con un solo servicio a una plataforma tecnológica diversificada que respalda las operaciones de campaña mucho más allá de la recaudación de fondos. Un cambio de esta magnitud no es fácil, pero tampoco lo es proteger la integridad de la democracia basada en las pequeñas contribuciones”.
El año pasado, el presidente Donald Trump le ordenó al Departamento de Justicia que investigara si ActBlue permitió que donaciones ilegales a través de testaferros y contribuciones extranjeras se infiltraran en las elecciones estadounidenses. En octubre pasado, fiscales federales de dos fiscalías distintas iniciaron averiguaciones sobre las operaciones de ActBlue, según una persona familiarizada con el asunto. Tres comisiones del Congreso, liderados por el Partido Republicano, llevan años investigando a la organización, pero no han cumplido públicamente sus amenazas de intensificar la indagación.
“Sale mucho humo de ese edificio. Creo que tenemos que averiguar si hay un incendio”, dijo a CNN el representante republicano Tom McClintock de California, quien forma parte de una de las comisiones que investigan ActBlue.
Exempleados de ActBlue y personas dentro del entorno demócrata en Washington también afirman que las acciones y el estilo de gestión de Wallace-Jones han impulsado a los republicanos. La investigación de tres años en el Capitolio sobre ActBlue parecía estar llegando a su fin hasta que The New York Times publicó la noticia sobre la posible mala gestión de Wallace-Jones.
La reacción de Wallace-Jones durante la llamada del año pasado fue emblemática de su estilo de gestión, según críticos que trabajaron en ActBlue y hablaron con CNN bajo condición de anonimato. Describieron un ambiente laboral en el que algunos empleados eran objeto de burlas o sus opiniones eran desestimadas por la CEO, quien a veces se refería a sí misma en tercera persona durante las reuniones.
“Ella decía cosas como: ‘Deja de ponerte tan legalista. Todo va a salir bien’”, dijo un exempleado, a quien se le concedió el anonimato para que pudiera hablar con franqueza sobre el funcionamiento interno de la organización.
Ni ActBlue ni ninguno de sus empleados, actuales o antiguos, han sido acusados de irregularidades. Los demócratas han denunciado enérgicamente las investigaciones lideradas por los republicanos como ataques con motivaciones políticas. Legisladores y estrategas demócratas argumentan que, en realidad, las investigaciones buscan desestabilizar a su partido antes de las elecciones de mitad de mandato, que se celebrarán en menos de tres meses.
“Mucha gente solo quiere opinar a posteriori”, dijo el estratega demócrata Mike Nellis, director de Authentic, una empresa de publicidad y recaudación de fondos digitales. “Los republicanos habrían sacado provecho de cualquier cosa. No importa lo que Regina haya dicho o hecho, ni nada más. Todo esto tiene motivaciones políticas”.
ActBlue es la plataforma de recaudación de fondos para pequeñas donaciones del Partido Demócrata, utilizada por más de 20.000 campañas y organizaciones para procesar contribuciones en línea. Se financia mediante las comisiones que cobra por las transacciones y las propinas, pagos voluntarios que los donantes añaden para ayudar a cubrir los gastos operativos de la plataforma. Según su sitio web, desde 2004 se han procesado más de US$ 19.000 millones a través de la plataforma.
La función de donaciones rápidas de ActBlue es una de sus principales fortalezas. A lo largo de los años, los donantes han guardado la información de su tarjeta de crédito en la plataforma, lo que les permite contribuir fácilmente a cualquier campaña u organización afiliada con un solo clic.
La ley federal prohíbe a los extranjeros realizar donaciones a candidatos estadounidenses con el objetivo de prevenir la influencia extranjera en las elecciones de Estados Unidos. Sin embargo, los ciudadanos estadounidenses que viven en el extranjero pueden realizar donaciones a políticos en Estados Unidos.
A partir de 2023, los republicanos en el Capitolio, quienes citaron informes de Fox News y otros medios, comenzaron a cuestionar cómo ActBlue verificaba las contribuciones que enviaba a los demócratas para prevenir el fraude.
“Tenemos que ser intachables porque encontrarán motivos para investigar a los demócratas”, dijo un estratega demócrata que trabaja en campañas para el Senado. “Y cualquier información que les demos, aunque sea injusto que tomen este camino, sigue siendo información útil”.
Para algunos empleados que se sentían cada vez más frustrados con el liderazgo de Wallace-Jones, el enfrentamiento de febrero de 2025 durante la videollamada resultó ser un punto de inflexión. Varios renunciaron a los pocos días de la reunión.
La disputa giraba en torno a unos memorandos de la firma de abogados externo de ActBlue en aquel entonces, Covington & Burling, en los que se advertía de que algunos elementos de una carta que Wallace-Jones había enviado al Congreso en 2023, en la que se describía cómo la plataforma verificaba las contribuciones procedentes de direcciones extranjeras, podrían no haber sido exactos.
Wallace-Jones afirmó en la carta que ActBlue solicitaba el número de pasaporte estadounidense en su formulario de donaciones para aquellas realizadas desde direcciones extranjeras. Esto se aplicaba a las donaciones con tarjeta de crédito, pero no necesariamente era la práctica habitual cuando la contribución se realizaba a través de una plataforma de terceros, como PayPal o Venmo, según indicó Covington en un memorando del 18 de febrero de 2025, al que tuvo acceso CNN.
Además, Covington advirtió que ActBlue no seguía el nivel de revisión para contribuciones provenientes de direcciones extranjeras descrito por la Comisión Federal Electoral, el organismo encargado de supervisar las contribuciones de campaña en las elecciones presidenciales y congresionales.
“Esto crea un riesgo sustancial de que algunos de los fondos recibidos fueran contribuciones no permitidas de ciudadanos extranjeros”, concluyeron los abogados.
La reunión tuvo lugar cuatro días después de que llegaran los memorandos de Covington y, según personas familiarizadas con el asunto, fue un intento para presionar a Wallace-Jones para que actuara sobre los problemas planteados por la firma.
Dos días después de la reunión del sábado, Aaron Ting, quien por aquel entonces era el abogado interno de mayor rango en ActBlue, dimitió.
“Me preocupa que la dirección no esté plenamente comprometida a abordar con transparencia ante la Junta la gravedad de nuestras preocupaciones más apremiantes: el cumplimiento legal de las prácticas anteriores de ActBlue para examinar las donaciones políticas del extranjero y sus declaraciones anteriores ante el Congreso con respecto a las donaciones extranjeras y asuntos relacionados”, dijo en su carta de renuncia, que fue revisada por CNN.
Los responsables de Covington & Burling no respondieron a las preguntas de CNN. La firma ya no representa a ActBlue, y los dirigentes de ActBlue la han criticado públicamente.
Varios días después de la reunión, otro abogado interno de ActBlue, Zain Ahmad, remitió los memorandos del bufete y otros documentos internos a los miembros de la junta directiva y a los altos ejecutivos de ActBlue antes de tomarse una abruta licencia.
Los representantes de ActBlue sostienen que la carta original que Wallace-Jones envió al Congreso en 2023 era precisa y que la organización no engañó a los legisladores.
En un comunicado a CNN, la junta directiva de ActBlue reafirmó su apoyo a Wallace-Jones, afirmando que ha “demostrado un liderazgo excepcional en todas las dimensiones del trabajo”, ha mantenido a la junta “plenamente informada sobre los riesgos en evolución” y ha “creado un equipo legal y de cumplimiento increíblemente capaz, lo que garantiza que operemos con los más altos estándares de responsabilidad”.
En una carta dirigida al Congreso en junio de 2025, varios meses después de la advertencia de Covington, el bufete de abogados externo de ActBlue anunció la implementación de nuevas medidas para protegerse contra las contribuciones extranjeras indebidas. ActBlue ha optado por bloquear cualquier contribución con una dirección postal o IP extranjera, incluso aquellas provenientes de ciudadanos estadounidenses residentes en el extranjero que legalmente pueden contribuir a las campañas de candidatos en su país.
Wallace-Jones se convirtió en CEO de ActBlue en enero de 2023, tras haber ocupado puestos ejecutivos en varias empresas tecnológicas, como eBay, Facebook y Yahoo. Ingeniera formada en Stanford, también participó activamente en política, ya que fue concejal de East Palo Alto, California, y alcalde de esa localidad durante la pandemia de covid-19.
Wallace-Jones ha trabajado para transformar la organización y que pase de ser una proveedora de servicios de recaudación de fondos a una que cumpla con su visión de ofrecer a los candidatos una campaña completa llave en mano.
Jaime Harrison, expresidente del Comité Nacional Demócrata, afirmó que las innovaciones impulsadas por Wallace-Jones, como la creación de un sitio web, facilitan las campañas de los candidatos a cargos menores. “Admiro mucho su trabajo”, declaró en una entrevista.
Harrison afirmó que cree que las críticas a Wallace-Jones han sido injustas. “Incluso dentro del Partido Demócrata, a veces, por ser mujer y mujer de color, se sufren ciertos prejuicios”.
Durante la gestión de Wallace-Jones, el gasto de ActBlue se ha disparado, con gastos operativos que en lo que va de este ciclo superan los US$ 93 millones, una cifra muy superior a los aproximadamente US$ 67 millones que se gastaron durante todo el ciclo de elecciones de mitad de mandato de 2022, según muestran los registros de la Comisión Federal Electoral (FEC, por sus siglas en inglés).
Los gastos legales se han disparado, ya que se ha desplegado un equipo de abogados para defender a la organización y a Wallace-Jones personalmente. ActBlue gastó más de US$ 17 millones en “asesoría legal” en un período de 17 meses, entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de mayo de 2026, según los registros de la FEC.
“Estamos comprometidos a defender nuestros derechos y los de todos los estadounidenses que no están de acuerdo con esta administración”, declaró Wallace-Jones en referencia al aumento de los gastos legales. “Parte de la lucha consiste en contar con los mejores abogados para que nos ayuden a defender nuestro trabajo”.
Sus críticos han cuestionado algunas de sus decisiones, como el gasto de US$ 250.000 para financiar una conferencia de la Asociación de Fiscales Generales Demócratas. Esto generó controversia, dado el papel que han desempeñado los fiscales estatales en la investigación de plataformas de recaudación de fondos. El vínculo con la Asociación de Fiscales Generales fue aprobada por la junta directiva de ActBlue, según declaró el portavoz Roberts LaBoo.
Tanto las advertencias de Covington & Burling como la cuestión de si ActBlue tergiversó su proceso de verificación de posibles contribuciones extranjeras en la carta de 2023 dirigida al presidente de la Comisión de Administración de la Cámara de Representantes, Bryan Steil, se encuentran ahora en el centro de una nueva investigación republicana sobre la organización, que se inició por primera vez en octubre de 2023.
La investigación se ha extendido a la Comisión Judicial y a la de Supervisión de la Cámara de Representantes, y estas tres comisiones, liderados por los republicanos, han exigido recientemente que se les otorgue acceso a documentos y comunicaciones internas relacionados con posibles irregularidades. Los republicanos han amenazado con represalias si no se entregan a los legisladores.
“La investigación ahora gira en torno a si ActBlue engañó al Congreso”, dijo Steil a CNN.
El bufete de abogados externo que actualmente representa a ActBlue afirma que los funcionarios del grupo han trabajado de buena fe para responder a las preguntas de los legisladores y proporcionar documentos, junto con un registro del material que, según ellos, está amparado por el privilegio de confidencialidad entre abogado y cliente.
Las tres comisiones citaron a declarar a cinco exempleados de ActBlue, quienes se ampararon en la Quinta Enmienda para no autoincriminarse en 146 ocasiones o invocaron el privilegio de confidencialidad entre abogado y cliente para negarse a responder preguntas. Wallace-Jones actuó de manera similar en una audiencia pública ante el Congreso en junio, negándose repetidamente a responder preguntas, incluyendo si le había mentido al Congreso.
En un video publicado el mismo día de su comparecencia en el Capitolio, Wallace-Jones defendió la plataforma y afirmó que invocar la Quinta Enmienda “no es una admisión ni siquiera una insinuación de culpabilidad”.
“Es la única respuesta razonable a un proceso altamente partidista que consiste en acosar la plataforma de recaudación de fondos de su principal oponente político”, añadió.
Wallace-Jones y sus abogados argumentan que los republicanos del Congreso están trabajando para impulsar una investigación del Departamento de Justicia sobre la plataforma que Trump exigió por primera vez el año pasado, en lugar de ejercer una supervisión legítima del Congreso.
Mientras tanto, los legisladores demócratas argumentan que los republicanos están llevando a cabo una investigación partidista y parcial, señalando la incapacidad del Partido Republicano para examinar WinRed, una plataforma de recaudación de fondos lanzada en 2019 como la respuesta de los republicanos a la recaudación de fondos masiva en ActBlue.
Una investigación de CNN sobre las acusaciones de prácticas engañosas de recaudación de fondos dirigidas a donantes de edad avanzada reveló que, entre enero de 2022 y junio de 2024, WinRed recibió casi siete veces más quejas ante la Comisión Federal de Comercio que ActBlue.
“Resulta indignante, aunque no sorprendente, que esta mayoría republicana se haya negado rotundamente a investigar informes críticos y creíbles de fraude, abuso y corrupción en la plataforma republicana de recaudación de fondos WinRed”, dijo el representante demócrata Joe Morelle, el principal demócrata de la Comisión de Administración de la Cámara de Representantes, en la audiencia de junio de la comisión con Wallace-Jones.
Al ser consultado sobre esa crítica, Steil le dijo a CNN: “Que yo sepa, no existe ninguna acusación de que WinRed haya engañado o mentido al Congreso”.
WinRed no respondió a las preguntas de CNN.
Como parte de su orden de investigar ActBlue, Trump también le había ordenado al secretario de Justicia que presentara un informe sobre sus conclusiones a la Casa Blanca. Dicho informe debía entregarse en octubre de 2025, pero hasta la fecha no se ha hecho público nada. A principios de este año, cuando aún era el jefe interino del Departamento de Justicia, el secretario de Justicia Todd Blanche indicó que seguía siendo una prioridad para la agencia.
El Departamento de Justicia se negó a proporcionarle a CNN detalles sobre el estado de la investigación, alegando una política que prohíbe hablar sobre investigaciones “en curso”.
ActBlue obtuvo una victoria legal en junio cuando un juez federal en Boston, donde tiene su sede ActBlue, detuvo una demanda contra la plataforma presentada por el fiscal general de Texas, Ken Paxton, quien se postula para el Senado de Estados Unidos.
A pesar de todo, ActBlue ha seguido siendo el principal motor de recaudación de fondos para los demócratas.
Recientemente, la organización anunció haber recaudado US$ 586 millones durante el segundo trimestre de 2026 para causas, candidatos y organizaciones demócratas. Los directivos de ActBlue afirmaron que este fue el período de mayor recaudación de fondos en una temporada electoral no presidencial en sus 22 años de historia.
Sin embargo, la alarma ante las posibles amenazas a ActBlue ha llevado a algunos candidatos a comenzar a implementar sistemas alternativos de recaudación de fondos en caso de que la plataforma sufra un ataque devastador por parte de la administración Trump antes de las elecciones de noviembre.
Un candidato demócrata a la Cámara de Representantes ha recibido preguntas de donantes sobre otras plataformas de donación porque los contribuyentes están preocupados por ActBlue.
El estratega del partido, que anima a los candidatos a buscar herramientas alternativas para la recaudación de fondos, confía en que los demócratas podrán adaptarse si ActBlue se ve seriamente amenazado.
“Las personas que donan a nuestras campañas están bien informadas”, dijo la persona. “Creo que habría que decirles: ‘Miren, los republicanos han eliminado ActBlue, así que lo siento mucho, pero van a tener que volver a ingresar su tarjeta de crédito’”.
“Lo harán”, añadió la persona. “Habrá un poco más de fricción, pero sucederá”.
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