Dueño de Carlos Bistro, culpable de agresión sexual a empleada en entrenamiento
COLORADO SPRINGS, Colo. (KTLO)-- El dueño de un restaurante conocido de Colorado Springs fue declarado culpable de agredir sexualmente a una mujer que entrenaba para trabajar con él, después de conocerse en una iglesia.
Un jurado declaró culpable a Carlos Echeandia el miércoles 16 de septiembre de tres cargos relacionados con esa agresión, según registros del tribunal. Los cargos son agresión sexual a una víctima en estado de indefensión, agresión sexual sin consentimiento y contacto sexual sin consentimiento.
Echeandia es el dueño de Carlos Bistro.
KRDO13 fue el primer medio en reportar el caso. Según registros del tribunal, la víctima le contó a un detective del Departamento de Policía de Colorado Springs que conoció a Echeandia en la iglesia, cuando ella estaba desempleada y, en sus propias palabras, "bastante desesperada por que este trabajo resultara."
La mujer se acercó a Echeandia en busca de empleo. Más tarde fue al restaurante para aprender a preparar bebidas, una habilidad que, según los registros del arresto que recogen su versión, era parte de la razón por la que el personal ganaba tanto en propinas.
Según los registros del arresto, Echeandia le pidió que preparara bebidas y comenzó a mostrarle el restaurante, "animándola a probarlas para que pudiera describirlas mejor a los clientes." La mujer dijo que no había comido nada y comenzó a sentir los efectos del alcohol.
La víctima le contó a la policía que después de eso, el tono de Echeandia cambió y comenzó a hacerle comentarios inapropiados.
"Se sentía tan fuera de sí que se preguntó si la habían drogado," dice el affidavit de arresto. La policía dice que ella recordó que sus piernas comenzaron a sentirse pesadas, como si caminara sobre cemento. También contó que guardó su orina de ese día en el refrigerador con la esperanza de que pudiera analizarse para detectar drogas, pero nunca lo hizo a tiempo y la desechó.
Según el affidavit, Echeandia le dijo en el restaurante: "Si me dejas ver tus pechos, te prometo que no te voy a tocar." La mujer dijo que accedió a quitarse la camisa con la esperanza de poder "irse y nunca volver," pero le dijo a la policía que Echeandia comenzó a tocarla y que la agresión sexual ocurrió en ese momento.
La mujer también le contó a la policía que Echeandia le dijo algo parecido a "no le digas a nadie lo que pasó," según los registros del arresto.
Mientras los detectives estaban presentes, le pidieron a la víctima que llamara a Echeandia para escuchar lo que él diría. En esa llamada, la mujer le dijo que se sentía mal por lo que había pasado. Él respondió: "Me pasé de la raya." También le dijo que nunca había hecho algo así con las otras meseras, según el affidavit.
Echeandia le dio a la policía una versión completamente diferente. Según el affidavit de arresto, dijo que la mujer bebió todas las bebidas de entrenamiento y luego pidió vino, pero que él le cortó el servicio. Afirmó que ella comenzó a coquetear con él, fue al baño y regresó sin ropa.
Cuando la policía le preguntó sobre la llamada telefónica que habían escuchado, Echeandia dijo que le había mentido a la mujer para hacerla sentir mejor, según los registros del arresto.
Un detective de la policía de Colorado Springs contactó a lo que se conoce como "testigos de desahogo," personas que escuchan por primera vez el relato de una víctima sobre un abuso. Según el affidavit, los testimonios de los seres queridos de la mujer confirmaron los detalles que ella le había contado a la policía.
Echeandia será sentenciado el 10 de diciembre a la 1:30 p.m., según registros del tribunal.
