Putin rechaza la petición de Zelensky de mantener conversaciones cara a cara. Afirma que “no tiene sentido”
Por Victoria Butenko, Katharina Krebs, Nina Subkhanberdina, Ivana Kottasová y Anna Chernova, CNN
El líder de Rusia, Vladimir Putin, rechazó la petición del presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, de organizar una reunión cara a cara. Putin afirmó que “no tenía sentido”.
Zelensky instó a Putin a poner fin a la guerra de cuatro años entre ambos países en una carta abierta publicada el jueves, mientras el líder de Rusia se preparaba para intervenir en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo.
Pero Putin respondió con desdén, calificando la carta de “grosera” y expresando escepticismo sobre las verdaderas intenciones de Zelensky.
El presidente de Ucrania puede “venir a Moscú” si quiere hablar, declaró un portavoz del Kremlin.
La elección del momento por parte de Zelensky, en medio del evento donde los multimillonarios rusos se reúnen con líderes políticos y responsables de la toma de decisiones, no es casual.
La economía rusa atraviesa dificultades y Zelensky espera sacar provecho del creciente descontento entre las élites empresariales.
“Todos podemos ver que los rusos por fin se sienten menos cómodos con esta realidad: que la guerra está trayendo cada vez más consecuencias negativas para Rusia”, escribió Zelensky. “No les gusta que no haya un final a la vista para su guerra”.
El líder ucraniano afirmó que Putin pospone “regularmente” los plazos para la captura de regiones ucranianas, en concreto, Donetsk.
“Y este año tampoco la capturará”, dijo.
Zelensky adoptó un tono personal en la carta, dirigiéndose directamente a Putin y advirtiéndole sobre su futuro: “Tendrá que luchar mucho más por su propia existencia; no la de Rusia, sino la suya. Y esto no es una amenaza ni de mi parte ni de Ucrania. Es un hecho de la historia rusa que conoce bien: cuando Rusia se cansa, llega el cambio”.
“Podemos contribuir a ese agotamiento. Usted puede detener su guerra”, añadió.
Ucrania está lejos de ganar la guerra, pero parece llevar la ventaja en algunas zonas del frente. Kyiv también ha aumentado considerablemente su capacidad para atacar en profundidad dentro de Rusia, alcanzando instalaciones energéticas y otros objetivos estratégicos alejados de las fronteras.
Para reforzar este mensaje, Ucrania atacó San Petersburgo justo cuando los asistentes al prestigioso foro se reunían allí esta semana.
Los expertos occidentales llevan tiempo señalando que la forma en que Rusia libra la guerra es insostenible, tanto en términos económicos como de capital humano. El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos ha señalado recientemente que el Kremlin “se enfrentará pronto a una decisión fundamental: aumentar radicalmente las exigencias a la economía y la sociedad rusas o reducir sus objetivos bélicos”.
Sin embargo, recientemente han empezado a surgir voces que advierten sobre el estado de la economía incluso dentro de Rusia. German Gref, director de Sberbank, el mayor banco de Rusia, declaró el viernes que el hecho de que continúe el crecimiento económico en las circunstancias actuales “ya es un milagro”.
No obstante, hasta ahora el Kremlin ha desestimado estas advertencias, mientras Putin sigue insistiendo en sus exigencias que incluyen que Ucrania renuncie incluso a parte del territorio que aún permanece bajo su control. Por su parte, el viceprimer ministro de Rusia, Alexander Novak, afirmó el viernes que la economía del país se encuentra en un “estado de enfriamiento controlado”.
Putin sigue insistiendo en sus exigencias maximalistas para poner fin a la guerra, que incluyen que Ucrania ceda incluso parte del territorio que aún permanece bajo su control. Por su parte, el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, declaró este viernes que la economía del país se encuentra en un estado de “enfriamiento controlado”.
Zelensky pidió una reunión directa con Putin para poner fin a la guerra y subrayó que la paz no debería esperar a que Estados Unidos dejara de centrarse en Irán y volviera a enfocarse en la guerra entre Ucrania y Rusia.
“Vemos que Estados Unidos está plenamente concentrado en Irán, y sería un error simplemente esperar a que la guerra en Europa vuelva a ser el centro de su atención”, dijo Zelensky.
“Ucrania propone poner fin a esta guerra mediante conversaciones directas entre nosotros y usted. Propongo una reunión”, escribió, y añadió que debería celebrarse en un tercer país y fijarse una fecha clara. Durante esas reuniones, dijo Zelensky, debe haber un alto el fuego total.
“Intentar establecer un silencio real es la mejor manera de empezar a hablar entre nosotros”.
En la carta, Zelensky reiteró que viajar a la capital rusa es una opción inviable; algo previsible, dada la cantidad de intentos de asesinato patrocinados por Rusia que, según los servicios de seguridad ucranianos, han logrado frustrar en el pasado.
Putin no mencionó la carta en su discurso, pero se le preguntó al respecto en el debate posterior.
Putin afirmó que nunca se negó a reunirse con Zelensky, pero que ahora no veía sentido en hacerlo. “Lo único que importa es que la parte ucraniana detenga el avance de nuestras fuerzas armadas, eso es todo”, declaró. “Pero necesitamos acuerdos… dejemos que los expertos hagan su trabajo, que propongan soluciones, y después podremos reunirnos… y firmar algunos documentos”.
Calificó la carta de “grosera” y manifestó que la verdadera intención detrás de la nota de Zelensky es asegurarse de que no se celebre ninguna reunión.
Putin afirmó que su respuesta a la carta sería un mensaje para los soldados rusos que luchan en el frente: “Sigan trabajando, hermanos”.
Posteriormente, Zelensky criticó la “débil respuesta” de Putin a la carta.
“Sencillamente no quiere poner fin a la guerra. Creo que esta respuesta ha decepcionado a muchos en todo el mundo”, señaló Zelensky.
Durante el evento, Putin permitió que hablaran varios miembros del público cuidadosamente seleccionados.
Rodney Mims Cook Jr., el funcionario estadounidense que preside la comisión encargada de aprobar la reconstrucción del salón de baile de la Casa Blanca, admiró la arquitectura de San Petersburgo y agradeció a Putin la hospitalidad.
“Agradezco la invitación para hablar, y tenemos muchas ideas que discutir entre nuestras dos capitales la próxima semana”, indicó Cook.
Putin le expresó su gratitud por sus “amables palabras”.
La eurodiputada y política rumana Diana Iovanovici Șoșoacă declaró a Putin: “El pueblo rumano no te odia. El pueblo rumano quiere la paz con Rusia”.
La exministra de Asuntos Exteriores de Austria, Karin Kneissl, también intervino y le preguntó a Putin sobre las reglas de enfrentamiento en el ámbito de la guerra con drones. Putin asistió a la boda de Kneissl en 2018, donde incluso bailó brevemente con la novia.
Mientras tanto, en San Petersburgo, Putin afirmó que las propuestas del presidente Donald Trump para poner fin a la guerra podrían “servir de base” para acuerdos de paz, aunque requerirían concesiones por parte de ambos países.
“En términos generales aceptamos estas concesiones. Solo necesitamos convencer a la parte ucraniana de ello, y eso es todo”, declaró. “Pero, en conjunto, creo que bien podrían servir de base para acuerdos entre Rusia y Ucrania y poner fin a este conflicto”.
Trump prometió poner fin rápidamente a la guerra al asumir el cargo en enero de 2025, pero no ha logrado avances tangibles y ha sido criticado por parecer ponerse del lado de Rusia en más de una ocasión.
Putin rindió una especie de homenaje a Trump al llamarle “colega” y reiterar la afirmación de que el presidente estadounidense perdió las elecciones de 2020 ante Joe Biden debido a un “fraude”.
También apuntó que, si Trump hubiera estado en el poder durante el período previo a la invasión a gran escala en 2022, “las cosas habrían sido diferentes”.
Sin embargo, Trump sufrió el jueves una derrota en este asunto cuando más de una docena de legisladores republicanos desafiaron a su propio liderazgo y a él mismo al votar junto a los demócratas para aprobar un importante proyecto de ley destinado a enviar miles de millones de dólares en ayuda a Ucrania e imponer severas sanciones a Rusia.
De ser aprobado por el Senado, el proyecto de ley supondría la primera gran medida del Congreso respecto a la guerra entre Ucrania y Rusia desde la primavera de 2024, cuando el entonces presidente Joe Biden aún ocupaba el cargo. No obstante, Trump podría vetar la medida si esta llegara a su despacho.
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Con información de Zahra Ullah, Kosta Gak y Katharina Krebs, de CNN.