Trump suspende sanciones relacionadas con Rusia antes de que entren en vigor y provoca rechazo en Ucrania
Por James Legge y Helen Regan, CNN
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eximió de nuevo a determinadas operaciones de venta de combustibles fósiles rusos de una serie de sanciones que debían entrar en vigor en los próximos días, en virtud de una ley que promulgó el mes pasado.
La suspensión, anunciada en un decreto el viernes, se produce mientras Trump intensifica sus enfrentamientos con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, y surgen fisuras en el respaldo de Washington a Kyiv en su guerra, que ya lleva años, contra su vecino invasor. Esto profundiza la preocupación entre los aliados europeos.
La medida también ha provocado críticas de ambos partidos, incluso de aliados firmes de Trump, como el senador Darline Graham, cuyo difunto hermano da nombre a la ley de sanciones, quien expresó su desacuerdo con el presidente.
La Casa Blanca ha aumentado la presión sobre Ucrania para que detenga los ataques contra las refinerías rusas, mientras busca reducir los precios del petróleo antes de las elecciones intermedias en Estados Unidos. Kyiv accedió brevemente a la solicitud, pero desde entonces ha reanudado los ataques, mientras Rusia ha seguido golpeando la infraestructura energética ucraniana durante toda la semana.
Zelensky condenó la medida, que se produjo cuando Rusia llevó a cabo lo que él calificó como uno de sus mayores ataques contra el sector energético ucraniano.
“En un momento en que los rusos han llevado a cabo un ataque tan masivo contra nuestro sector energético, lamentablemente se tomó la decisión en Estados Unidos de ignorar por completo la Ley Lindsey Graham, que debía ejercer una presión realmente efectiva sobre Rusia para poner fin a esta guerra”, declaró.
“Esta ley podría haber sido de gran ayuda, ¡y aún puede serlo! Pero necesita funcionar en la práctica, y cada voz que la apoya importa”.
A pesar de las tensiones actuales entre Zelensky y Trump, el presidente ucraniano afirmó que los negociadores de ambos países hablaron el viernes y podrían reunirse la próxima semana. En una conversación por WhatsApp con periodistas este sábado, indicó que se estaban ultimando los detalles de una posible reunión.
Este nuevo respiro que Trump concedió a las mermadas arcas de Moscú provocó rápidamente críticas de ambos partidos en Washington.
La legislación, que finalmente no se aprobó, habría impuesto aranceles de hasta el 100% a, entre otros productos, las mercancías importadas a Estados Unidos procedentes de los cinco mayores importadores de petróleo o gas ruso, cuya venta es crucial para financiar la maquinaria bélica del Kremlin.
“He presentado al Congreso una certificación de que la concesión de dicha exención en este momento redunda en el interés nacional de Estados Unidos”, dijo Trump en la orden publicada por la Casa Blanca el viernes.
El decreto no especificó por qué la decisión servía al interés nacional y señaló que la exención permanecerá vigente hasta que el Gobierno de Trump determine que “es apropiado tomar medidas adicionales”.
Las medidas estaban incluidas en la Ley Graham, una legislación que lleva el nombre del senador Lindsey Graham, un destacado halcón en temas de Rusia que falleció en julio.
Kirill Dmitriev, director del fondo soberano de Rusia, celebró la exención en una publicación en X y la calificó como “un momento importante y verdaderamente histórico”. Añadió que “la cooperación económica entre Rusia y Estados Unidos favorece los intereses de ambas naciones”.
Sin embargo, varios legisladores estadounidenses, incluido un número creciente de republicanos, se pronunciaron rápidamente contra la exención.
La senadora Darline Graham, quien fue designada para ocupar el escaño de su hermano tras su muerte, dijo este sábado que estaba en desacuerdo con la decisión del presidente.
“El presidente y yo compartimos el mismo objetivo, que es poner fin a la guerra y reducir los precios de la gasolina y el diésel. Y la ley de sanciones es una de las herramientas que puede utilizar para lograrlo”, dijo Graham. “Yo optaría por mantener la presión sobre Rusia para poner fin a la guerra y reducir los precios de la gasolina, porque no confío en Putin ni en Rusia”.
El representante republicano Don Bacon dijo que Trump “está prolongando la guerra, no poniéndole fin”.
El representante republicano French Hill dijo que solicitó una sesión informativa clasificada para conocer los motivos detrás de la decisión de Trump. “Deberíamos aumentar la presión económica sobre Rusia, no aliviarla”, publicó en X.
El representante republicano Michael McCaul instó al presidente “a cambiar de rumbo, utilizar estas sanciones y volver al principio, probado a lo largo del tiempo, de que la paz duradera se garantiza mediante la fortaleza, no mediante las concesiones”.
El senador republicano saliente Thom Tillis calificó este sábado la medida de “irresponsable a más no poder” y criticó a Trump por “capitular ante un dictador ruso que invadió Ucrania ilegalmente y masacra a civiles inocentes todos los días”.
La senadora demócrata Elizabeth Warren tildó la medida de “un fracaso rotundo y previsible de liderazgo” y citó el “firme respaldo bipartidista” a Ucrania.
El senador Richard Blumenthal, quien ayudó a redactar la ley, escribió en X: “Estas exenciones no tienen nada que ver con nuestra seguridad nacional y tienen todo que ver con tratar de ganarse el favor de Vladimir Putin”.
Este cambio de rumbo pone fin a una semana turbulenta en las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania, que ha alimentado la preocupación en Washington y Europa ante la posibilidad de que Trump esté tomando una serie de medidas para ayudar activamente a Putin.
Los ataques no cesan. Durante la noche, Rusia lanzó bombardeos contra instalaciones energéticas en todo el país. La ciudad de Vinnytsia quedó completamente sin electricidad, informó el Ministerio de Energía de Ucrania.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que interceptó 610 drones ucranianos.
Trump tomó por sorpresa a los líderes europeos la semana pasada al alcanzar un acuerdo que permite las exportaciones rusas de diésel, una medida que, según dijo el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, lo hizo sentirse traicionado. El acuerdo también provocó críticas de ambos partidos en Estados Unidos.
El presidente de EE.UU. ha atribuido el aumento de los precios de los combustibles a la guerra entre Ucrania y Rusia, en un intento por desviar la atención de la guerra que libra contra Irán, que sigue siendo profundamente impopular entre los votantes.
Las relaciones entre Ucrania y su principal aliado, Estados Unidos, también se han tensado por la aparente suspensión del intercambio de inteligencia estadounidense y las restricciones al servicio de internet satelital Starlink.
A principios de esta semana, Zelensky dijo que su Gobierno no había recibido “ninguna alerta temprana de nuestros socios” antes de que un ataque mortal con misiles balísticos impactara una importante central eléctrica en Kyiv y dañara un edificio residencial. Trump, sin embargo, afirmó que Estados Unidos no había dejado de compartir inteligencia con Ucrania.
Las autoridades ucranianas también dijeron que las restricciones a la versión militar de Starlink, propiedad de Elon Musk, las tomaron por sorpresa. Las limitaciones interrumpieron las operaciones de las misiones con drones y los sistemas de alerta temprana de Ucrania, además de reducir la capacidad militar para las tareas logísticas, las comunicaciones y el reconocimiento en el frente de batalla.
El principal representante diplomático de Ucrania en Washington, Denys Sienik, dijo el sábado a CNN que “con base en los datos de los que disponemos actualmente, no podemos confirmar que estas capacidades se hayan restablecido por completo”.
Trump también arremetió contra el líder ucraniano durante una entrevista con Newsmax el jueves, en la que dijo: “Me resulta más difícil tratar con Zelensky que con Putin”.
Las crecientes tensiones se producen mientras CNN informó que Kyiv se ha quedado sin misiles para el sistema de defensa aérea Patriot, de fabricación estadounidense, incluso cuando Rusia continúa lanzando devastadores ataques aéreos y con drones contra las centrales energéticas de Ucrania.
Los interceptores se encuentran entre las pocas armas defensivas capaces de derribar un misil balístico y Zelensky ha expresado abiertamente su constante lucha por obtener más existencias.
Mientras tanto, los líderes europeos se están uniendo en apoyo de Zelensky. En una indirecta velada contra Trump el viernes, el presidente ucraniano elogió a los “verdaderos líderes” del continente durante una cumbre en Bélgica.
Los líderes de la Unión Europea afirmaron que estaban preparando un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, el vigésimo segundo desde la invasión a gran escala de Ucrania. A diferencia del Gobierno de Trump, se aseguraron de enfatizar que las sanciones contra Moscú se intensificarían a menos que Putin detuviera la guerra.
Esta noticia fue actualizada con información adicional.
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Con información de Jennifer Hansler, de CNN.