Skip to Content

Un padre cubano acabó en Alligator Alcatraz tras una cita de revisión. Su hija estadounidense dejó todo atrás para liberarlo

Por Carolina Peguero y Uriel Blanco, CNN en Español

Hace poco más de seis meses, Justo Betancourt, inmigrante cubano de 55 años, acudió a una cita de inmigración de rutina. Estaba bajo libertad condicional por antecedentes penales pasados. Al terminar el periodo, se presentó a la cita ante las autoridades para hacer las cosas de manera correcta y seguir los pasos legales hacia una residencia en Estados Unidos.

Sin embargo, la cita de revisión se convirtió en “pesadilla”, como describe a CNN Betancourt, quien acabó detenido en Alligator Alcatraz, una prisión migratoria en Florida que en el último año se ha visto envuelta en litigios por su apertura, crecientes costos operativos y denuncias de condiciones inhumanas.

Desde ese primer momento, Arianne Betancourt, ciudadana estadounidense e hija mayor de Justo, estuvo presente. Y lo estaría en los meses siguientes, tratando de liberarlo.

“Estaba sentada en el coche, estábamos esperando (ella y su familia), pasaban las horas y ya no podíamos verlo. No estaba afuera. Apareció una mujer gritando que su esposo la había llamado para decirle que lo habían detenido a él y a los otros 15 hombres que estaban haciendo fila con él”, entre ellos Justo, según relató Arianne en entrevista, sentada a un lado de su padre, quien pudo salir en libertad tras la lucha de meses de su hija.

“Ni siquiera puedo decir que estoy feliz sin llorar, porque he trabajado muy duro durante los últimos seis meses para esto. Y todo el mundo me decía que era imposible, que no lo lograría; y aquí está mi papá, sentado justo a mi lado, contra todo pronóstico”, agregó.

El paso de los últimos seis meses ha sido doloroso. Tanto Arianne como Justo dicen que nunca volverán a ser los mismos. Pero, al inicio, a ella solo le importaba que su padre quedara en libertad.

Para lograrlo, Arianne tuvo que dejar todo atrás. Lo primero fue convertirse en activista, forzada por la situación.

Arianne dijo que “tres días después de que (mi padre) fuera detenido, asistí a la primera vigilia con el Workers Circle”, una organización sin fines de lucro que apoya la justicia social en las comunidades judías.

Esta ONG ha llevado a cabo vigilias afuera de Alligator Alcatraz desde julio de 2025. En ellas, familias, amigos y personas en general piden por mejores condiciones en el centro de detención, la liberación de los detenidos y por la rendición de cuentas respecto a las denuncias contra el lugar.

Arianne se ha involucrado a tal grado en el activismo por los inmigrantes detenidos en este centro que ahora ayuda a organizar y coordinar vigilias en el sur de Florida.

“Cuando llegué a las vigilias, me di cuenta de que había muchísimos problemas en torno a Alligator Alcatraz, y no solo el hecho de que allí se retuviera a personas. Me enteré de las cuestiones medioambientales; me enteré de la falta de debido proceso; me enteré de la forma en que se trasladaba a la gente (a otros centros de detención)… Y cuanto más aprendía durante esos primeros días, más comprendía que debía unirme a los movimientos que ya estaban en marcha para lograr algún cambio, pues quedarme sentada en casa no iba a solucionar nada”, indicó Arianne.

Se espera que Alligator Alcatraz cierre próximamente, según informó CNN. A pesar de las denuncias contra este centro de detención, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, afirmó que Alligator Alcantraz “cumplió su propósito”. En tanto, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) dijo a CNN que “Alligator Alcatraz cumple con los estándares federales de detención. Todas las instalaciones para detenidos están limpias. Cualquier alegación de condiciones inhumanas es falsa”. En un sorpresivo mensaje en Truth Social, el presidente de EE.UU., Donald Trump, dio la bienvenida a “casa” a Justo Betancourt y aseguró que su hija Arianne “luchó con todas sus fuerzas para liberar a su padre de Alligator Alcatraz”.

Arianne se volvió parte medular de las vigilias, platicó con familiares y se convirtió en un rostro hispano que representó a los inmigrantes detenidos. Pero no fue suficiente para liberar a su papá.

Mientras ella luchaba, Justo Betancourt fue movido a otro centro de detención en Florida, y luego a otro en Texas. Desde ahí, a Arianne le avisaron que deportarían a su papá a México a pesar de ser cubano.

“Me dijeron que él tendría que irse a México. Prácticamente, lo que hice fue renunciar a mi trabajo y prepararme para meter todas mis cosas en el coche, conducir hasta allá y reunirme con él; ya sabes, dejar atrás mi vida aquí para irme a México”, declaró Arianne.

Pero en México no admitieron a Justo por motivos de salud, así que regresó a la detención migratoria en Alligator Alcatraz.

Betancourt dice ser diabético, hipertenso y esquizofrénico, y que eso fue el motivo por el que no lo aceptaron en México. Comenta que, cuando lo movieron al segundo centro de detención en Florida (previo a su intento de deportación), las autoridades médicas notaron que le había bajado mucho el azúcar y que tenía síntomas de un “miniderrame”, por lo cual fue hospitalizado.

No obstante, son detalles a los que no han podido acceder en la actualidad, algo que Arianne también reclama en su llamado por rendición de cuentas.

“Nunca se me informó que mi padre había sufrido un derrame; tampoco se informó a la defensa legal. No tenemos acceso a los registros de las ocasiones en que fue hospitalizado durante su detención”, dijo.

En medio de la deportación fallida por cuestiones de salud, Arianne siguió luchando por su padre.

“México le negó la entrada. Yo pensé: ‘Bueno, ya renuncié a mi trabajo, así que ahora realmente no hay ninguna razón para no dedicarme a esto a tiempo completo’”, comentó.

Arianne llevaba 10 años trabajando en la industria del turismo, pero en un “parpadeo” eso cambió.

“Tuve que dejarlo todo y empezar de nuevo. Sabes que da miedo, pero valió la pena, porque mi papá está conmigo”, agregó.

Justo Betancourt dice que cometió errores en el pasado, “pero todos tenemos derecho a una segunda oportunidad”.

El DHS mencionó a CNN que Betancourt es un “extranjero ilegal criminal de Cuba” con registro criminal por venta y posesión de sustancias ilícitas. La agencia estadounidense añadió que el inmigrante cubano —que llegó a EE.UU. cuando era un adolescente hace unos 40 años— quedó en custodia de ICE el pasado 29 de octubre de 2025 y, poco más de seis meses después, el pasado 14 de mayo, fue liberado bajo una orden de supervisión. CNN revisó los registros penales de Betancourt y pudo constatar delitos relacionados con drogas, así como otros —incluidos de tránsito y agresión—. No obstante, esos casos ya fueron cerrados, ya sea con condenas, sin medida o al desestimar los cargos.

La familia de Justo dice que él ya cumplió su condena. En tanto, la defensa legal del cubano indica que lograron su liberación con un recurso de habeas corpus, en el que argumentaron que “el gobierno aún no tenía un plan para su deportación y que no lo tiene”, según dijo la abogada Miriam Haskell.

Arianne declaró que este fue el segundo habeas corpus que interpusieron en el caso de su papá. Otro ya había fracasado de manera previa.

Aunque se registren intentos sin éxito para liberar a un inmigrante detenido, Arianne insta a las familias a no rendirse.

“Últimamente me he centrado simplemente en documentar todo lo posible, en conectar con la mayor cantidad de personas posible y en tratar de encontrar formas de ayudarlas y explicarles cuáles son sus opciones: explicarles que, si intentaron solicitar una audiencia de fianza y esta les fue denegada, deben presentar un recurso de habeas corpus; y si este es denegado, deben volver a presentarlo. Si han recibido denegaciones, si han recibido un no por respuesta, ahora es el momento de contraatacar, de no rendirse, de volver a intentarlo una y otra vez, de seguir insistiendo; porque esta administración confía en que la gente se dé por vencida y termine por autodeportarse”, declaró.

La hija de Justo Betancourt asegura que ha conectado con cientos de familias para ayudarlas y ser una guía en este proceso. Esto es algo que llena de orgullo al inmigrante cubano.

“(Al estar detenido, me mantuve de pie) refugiándome en ellos y llenándome de orgullo. Ella (Arianne) es mi hija mayor. Para mí fue un orgullo cuando ella nació. Pero cuando la vi y escuchaba lo que estaba enfrentando y todo lo que estaba logrando… como bien dijo, eso no es para mí solo, eso es para todas las familias que están sufriendo lo que sufrimos nosotros”, declaró.

Arianne añadió: “Lo que yo aprendí y lo que pude hacer con mi papá se lo voy a enseñar a todas las familias”.

Justo ahora es libre. Con una tobillera electrónica que lo mantiene bajo vigilancia, pero libre y con su familia.

“Estar con mi hija y mis otros hijos y la familia como que no tiene explicación, porque era algo añorado. Siempre saqué la fuerza, cuando más débil estaba, pensando en ellos, en mis nietecitos”, finalizó.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Article Topic Follows: CNN - Spanish

Jump to comments ↓

CNN Newssource

BE PART OF THE CONVERSATION

KRDO NewsChannel 13 is committed to providing a forum for civil and constructive conversation.

Please keep your comments respectful and relevant. You can review our Community Guidelines by clicking here

If you would like to share a story idea, please submit it here.